LA LLAMADA
—Cariño, hoy es un día difícil —le decía Raúl a su perrita Marquesa mientras le acariciaba la cabeza—. Menos mal que te tengo a ti.
—¡Guau, guau, guau…! —ladró Marquesa, como si entendiera a su dueño.
—Eres la única que me quiere, y sin ti sí que estaría perdido —concluyó, al tiempo que subía a su perrita al sofá y permitía que reposara la cabeza sobre su pierna.
Pero el móvil empezó a sonar, y Raúl, al darse cuenta de quién le llamaba se puso de pie de un brinco. La perrita se asustó, comenzando a ladrar de nuevo. Él no contestó al teléfono, pero su cara cambió por completo: una gran sonrisa se extendió por su rostro.
—¡Es ella!, lo sabía. No puede vivir sin mí —exclamó, tras darle un fuerte beso a Marquesa—. Pero va lista si cree que le voy a coger el teléfono a la primera.
Candela Córdoba
Qué valioso se piensa???