MI DESEO
Hay deseos que se piden en voz alta, y otros que solo se confían al viento.
El mío, ojalá, vuele alto y llegue hasta ella.
La imagino cálida como la luz del alba que apenas toca la tierra y ya la transforma, capaz de ahuyentar hasta las sombras más tercas con solo existir.
En mis pensamientos, sus ojos brillan con el resplandor de mil estrellas, como si cada una guardara un camino distinto que, sin saberlo, me acerca un poco más a ella.
Una mujer que me hace sonreír incluso en los días que parecen hechos de piedra.
Y mientras la dibujo en mi mente, le entrego al viento lo que no sé pronunciar:
mi deseo de encontrarla,
mi miedo a no merecerla,
mi esperanza de que, donde sea que esté,
ella también me esté buscando.
Candela Córdoba
Mujer afortunada
Precioso!!!