LA NARRATIVA DE UN SUEÑO
Nací entre máquinas que nunca descansan. Tengo millones de hermanos, todos parecemos iguales, pero sé que yo soy diferente. Al salir de mi caja, respiré profundo y disfruté de una mirada que me contemplaba con pasión.
Alguien me prendía con ilusión, me sostenía entre sus brazos y cuando me abrió, noté la energía que sus manos me transmitían al ojearme. Deseaba con fuerza albergarme en ese hogar que se fue mostrando a mí alrededor.
Ahora, me encuentro junto a una cama, velo un dulce sueño. Es ella, la que me cuida cada noche, la que con calma mi historia imagina, algunas veces sonríe y otras llora.
Candela Córdoba